Cuidar a los ancianos: una fuente de alegría y bendiciones
14 septiembre 2025 Publicado por Tigist Mekonnen MCSPA 0 comentarios sobre “Cuidar a los ancianos: una fuente de alegría y bendiciones”En todas las culturas y tradiciones, cuidar de los ancianos se considera un acto noble y lleno de sentido. Mostrar amor y respeto, prestar atención y otorgar dignidad es una manera sencilla pero profunda de cuidar de ellos.
Contamos con un grupo de 30 ancianos a quienes apoyamos con raciones mensuales. Además, cada año organizamos una comida especial para todos los ancianos del pueblo de Dakuna y de las aldeas cercanas. Este año, en la fiesta de San Gregorio Magno, en la Misión de Santa Escolástica organizamos una comida para 45 hombres y mujeres mayores. También llevamos alimentos a quienes no podían salir de casa, alcanzando un total de 102 beneficiarios.
Más allá de ofrecerles un plato de comida caliente, compartimos conversación y compasión. La fraternidad fue cálida y les brindó un profundo sentido de pertenencia. Tras todas las actividades, distribuimos jabón y sal.
La gratitud reflejada en sus ojos, las historias compartidas con tanto cariño y la presencia cercana y reconfortante… todo fue un suave recordatorio del valor de la vida y del poder de la conexión humana. Esto evidencia un intercambio de doble vía: mientras ellos recibían cuidados, nosotros recibíamos sabiduría y bendiciones.
Una comida dada con amor puede convertirse en un acto de oración: un gesto silencioso pero poderoso que eleva los corazones. En un mundo acelerado, dedicar tiempo a alimentar y cuidar de nuestros ancianos es una manera de detenerse, reflexionar y devolver lo recibido.
Queremos expresar nuestra gratitud a todos los que colaboraron en este esfuerzo, especialmente a GREGO (un grupo de Las Palmas de Gran Canaria, en España) y a sus familias y amigos que apoyan cada año este encuentro con los ancianos. Nuestro agradecimiento también va para los amigos de México.
“Cuando alimentas a un anciano, no solo le das comida, le das alegría, recuerdos y esperanza.” — Proverbio africano
Por Lydiah Obok, MCSPA
Misión de Santa Escolástica, Dakuna (Etiopía)




















































































