El 26 de diciembre, viajamos 75 km desde la misión de Naturomoe en el Sur de Etiopía a Lotimor, una aldea remota en Sudán del Sur a las faldas del monte Naita.
Acampamos en el recinto de la antigua misión fundada por la Sociedad Misionera de San Patricio, ahora en ruinas después de 25 años de que los misioneros tuvieron que dejar el lugar.
Estuvimos ahí tres días, fue una oportunidad de hablar de la importancia de la unidad entre los cristianos a pesar de ser de diferentes denominaciones, también de la unidad entre Toposas y Nyangatom, grupos étnicos que conviven en esa zona.
Jacob, un catequista sur sudanés, que junto a otros pocos, mantiene la llama de la fe católica en este lugar tan remoto, nos entregó una lista con las personas que estaban listas para recibir el sacramento del bautismo, y otra lista más de 23 catecúmenos que se están aún preparando.
El domingo 28 de diciembre, al amparo de las ruinas de la antigua misión bautizamos a 182 personas. Fue un día de celebración y colorido donde todos bailaban y cantaban.
Estas visitas nos sobrecogen el corazón, convivir con personas que a pesar de estar tan alejadas siguen fieles a la fe recibida por los misioneros, es una oportunidad de presenciar un milagro en primera fila. Ahí se ve que Dios camina con ellos y es él quien les alimenta y sostiene, sino, no se entiende lo que se vive ahí.
Por Blanca Beltrán, MCSPA
Misión de Muketurri [Etiopía]















