{"id":5275,"date":"2017-09-26T11:07:43","date_gmt":"2017-09-26T09:07:43","guid":{"rendered":"http:\/\/mcspa.org\/es\/?p=2861"},"modified":"2017-09-26T11:07:43","modified_gmt":"2017-09-26T09:07:43","slug":"un-mes-en-etiopia-el-privilegio-de-conocer-una-realidad-desprivilegiada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mcspa.org\/es\/un-mes-en-etiopia-el-privilegio-de-conocer-una-realidad-desprivilegiada\/","title":{"rendered":"Un mes en Etiop\u00eda: El privilegio de conocer una realidad\u00a0desprivilegiada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\">Para entender lo que supone una experiencia en Etiop\u00eda primero hay que ponerse un poco en contexto. Etiop\u00eda es un pa\u00eds situado en el cuerno de \u00c1frica y cuenta con 100 millones de habitantes oficialmente. Se trata del \u00fanico pa\u00eds africano que nunca ha sido colonizado, \u00fanicamente sufri\u00f3 una ocupaci\u00f3n italiana entre 1936-1941. Este \u00faltimo hecho es important\u00edsimo para entender su manera de pensar y de actuar.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s llegar nos damos cuenta del contraste que hay con la vida occidental. Tras bajar del avi\u00f3n m\u00e1s moderno en el que jam\u00e1s he subido y salir de una terminal del aeropuerto pr\u00e1cticamente vac\u00eda nos damos cuenta de la realidad del pa\u00eds. Personas queri\u00e9ndote montar las maletas al coche a cambio de una propina se amontonan a la salida. Toyota de todas las \u00e9pocas por la carretera conduciendo al estilo et\u00edope, respetando la distancia de seguridad de 20 cm con el coche de delante. Esto \u00faltimo no fue tan chocante para mi porque estuve en India el a\u00f1o anterior. Desde el minuto uno \u00e9ramos vistos como extranjeros o \u2018<em>farenjis\u2019 <\/em>y nos miraban all\u00e1 a donde \u00edbamos, algunos con admiraci\u00f3n y otros con desprecio, d\u00e1ndonos importancia por nuestro color de piel.<\/p>\n<p>Cuando piensas que ya nada te puede sorprender ves las condiciones en las que viven los mendigos en una de las capitales m\u00e1s importantes de \u00c1frica sin refugiarse de las constantes lluvias. Un pa\u00eds en el que la gente tiene gran af\u00e1n por mantener sus zapatos limpios, con limpiabotas en cada esquina, mientras sus compatriotas mueren de hambre a dos metros de ellos. Este es uno de los muchos contrasentidos que chocan con nuestra manera de pensar occidental.<\/p>\n<p>Las primeras noches en Addis las pasamos en la pensi\u00f3n Bar\u00f3. Una pensi\u00f3n de las mejores de la ciudad que equivaldr\u00eda a una de las peores en Espa\u00f1a donde ya empez\u00e1bamos a perder nuestras comodidades. Y este es el primer paso para empezar un voluntariado, salir de tu zona de confort para poder as\u00ed llegar a otros que lo necesiten. En mi caso empez\u00f3 con una resoluci\u00f3n\/lema: no quejarse de nada. Esto me ir\u00eda ayudando a lo largo del viaje a afrontar las circunstancias que se nos ven\u00edan encima.<\/p>\n<p>El viaje a Andode es digno de menci\u00f3n. Un viaje por carreteras et\u00edopes, muchas de las cuales estaban all\u00ed debido a la inversi\u00f3n en infraestructura que hicieron los italianos en sus a\u00f1os de ocupaci\u00f3n. Esta traves\u00eda dur\u00f3 unas 11 horas para recorrer una distancia de unos 420 km, que estamos acostumbrados a hacer en menos de 4 horas. Durante el viaje vas siendo consciente de la situaci\u00f3n del pa\u00eds: la polic\u00eda nos para 4 veces al salir de Addis para controlar nuestros documentos, vemos coches volcados debido al estado de las carreteras por las lluvias de la noche anterior, gente que se limita a observar\u2026 caos en definitiva para la mente de un occidental; sin embargo en s\u00ed ese caos lleva consigo un orden que afecta a la forma de vivir de millones de personas a quienes, a una escala inferior, hemos venido desde muy lejos a ayudar. Nos pasamos todo el viaje saludando a personas por la carretera, cosa que les sorprende mucho, otra vez por el hecho determinante de nuestro color de piel.<\/p>\n<p>Una vez llegados a Andode, al bajar del minib\u00fas conocemos a algunos de los que son ahora nuestros ni\u00f1os. Al bajar todos ellos te miran, lo cual ya deja de resultar extra\u00f1o despu\u00e9s de dos d\u00edas en Addis. Nos dicen sus nombres (que se nos olvidan en seguida) y nosotros les decimos los nuestros. Despu\u00e9s del recibimiento de las misioneras nos instalamos en lo que va a ser nuestra casa durante el pr\u00f3ximo mes. Al d\u00eda siguiente nos levantamos con las pilas cargadas y con muchas ganas de conocer aquello a lo que nos vamos a enfrentar.<\/p>\n<p>Ninguno de nosotros (excepto las que ya hab\u00edan estado) se pod\u00eda imaginar, para bien o para mal lo que nos \u00edbamos a encontrar. Techos de paja y casas de adobe circundadas de barro por las lluvias de la noche anterior, eso s\u00ed, que no faltase su antena parab\u00f3lica y su televisi\u00f3n. Parece absurdo que en un pa\u00eds donde la mayor parte de los ni\u00f1os sufren lo que en Espa\u00f1a ser\u00eda desnutrici\u00f3n severa y donde muchos de ellos no alcanzan la edad de los 7 a\u00f1os, un pa\u00eds donde los cortes de luz est\u00e1n a la orden del d\u00eda, las familias se endeuden pidiendo un pr\u00e9stamo para comprar un televisor que tener en sus casas. Es una situaci\u00f3n que inevitablemente te hace reflexionar y darte cuenta de que no tienen el concepto del ahorro ni el de vivir pensando en ma\u00f1ana. Viven al d\u00eda en todos los sentidos, preocup\u00e1ndose solo por el presente.<\/p>\n<p>Ya desde el primer d\u00eda la relaci\u00f3n con los ni\u00f1os fue espectacular; no te conocen de nada pero te reciben en su pueblo con los brazos abiertos y una sonrisa de oreja a oreja; muchos de ellos nos acompa\u00f1aron a casa corriendo, saltando y gritando. Un agotador primer d\u00eda que deja muy buen sabor de boca de lo que va a ser un mes lleno de experiencias intensas.<\/p>\n<p>Ya el lunes da comienzo lo que podr\u00edamos llamar \u201cnuestra rutina\u201d. En mi caso, en primer lugar, si no hab\u00eda que podar \u00e1rboles con Adriana \u00edbamos a la guarder\u00eda con los ni\u00f1os de entre 3 y 6 a\u00f1os de 10 a 12h. Durante este tiempo jug\u00e1bamos con ellos, hac\u00edamos manualidades, cant\u00e1bamos y luego ayud\u00e1bamos a las profesoras a darles de comer lo que hubieran preparado para ellos las cocineras. Verlos comer, verlos jugar y en definitiva, verlos sonre\u00edr a cada uno de ellos hac\u00eda ya desde el primer d\u00eda que este viaje hubiera merecido la pena.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de nuestra comida en la misi\u00f3n, donde gracias a dos compa\u00f1eros voluntarios com\u00edamos a las mil maravillas con lo poco que hab\u00eda, nos turn\u00e1bamos para dar clase de ingl\u00e9s a los trabajadores de la misi\u00f3n. Algunos de ellos no sab\u00edan escribir, con lo que ense\u00f1arles era un desaf\u00edo pero con una pizarra y poniendo muchas ganas y empe\u00f1o, unido a algo de esfuerzo por parte de algunos de ellos, conseguimos buenos resultados.<\/p>\n<p>De 3 a 4h de la tarde impart\u00edamos clase de ingl\u00e9s a las ni\u00f1as del pueblo. Desde el primer momento esto supuso para m\u00ed un gran reto. La educaci\u00f3n que reciben estas ni\u00f1as las coarta mucho en cuanto a su forma de ser delante de un hombre. Y m\u00e1s delante de un hombre blanco. Por este motivo, entre los voluntarios que all\u00ed est\u00e1bamos decidimos que a cada una de las clases de ni\u00f1as deb\u00eda asistir al menos un hombre. Esper\u00e1bamos que as\u00ed pudieran asimilar de alguna manera que hombres y mujeres pueden vivir en r\u00e9gimen de igualdad, cosa que tristemente para ellas es algo inconcebible. Ejemplo de ello es la manera en que se tapan la boca al re\u00edrse para evitar ense\u00f1ar los dientes, o lo calladas que se quedan al pasar cerca de un grupo de chicos, o incluso el silencio que entre ellas reina cuando alguien como yo, se dirige a ellas para preguntarles en clase algo que realmente saben. Esta manera de actuar es bien distinta a la de las ni\u00f1as de la guarder\u00eda porque en ellas no ha calado a\u00fan la educaci\u00f3n recibida y por ello son m\u00e1s libres en cuanto a su manera de comportarse y actuar.<\/p>\n<p>En este momento nace uno de mis retos personales, el de conseguir ganarme a las ni\u00f1as que estaban en mi clase. De un modo u otro vencer las barreras que ponen entre nosotros. Despu\u00e9s de mucho esfuerzo y muchas horas haciendo el tonto consegu\u00ed (con un poco de ayuda) que me perdieran el respeto (omitir\u00e9 la manera) para poder as\u00ed llegar a ellas y gan\u00e1rmelas. Una tarea dura que mereci\u00f3 totalmente la pena porque son muy buenas chicas y como ya he dicho antes, a pesar de sus circunstancias y educaci\u00f3n, inteligentes y abiertas a aprender.<\/p>\n<p>Hay que entender la importancia que tiene impartirles clase a estas chicas. Son ni\u00f1as que est\u00e1n condenadas de alg\u00fan modo a llevar la vida que sus madres y abuelas han llevado antes que ellas.<\/p>\n<p>Una vida en la que ellas le pertenecen al hombre con el que se casen, y deber\u00e1n hacer lo que \u00e9l les mande a riesgo de recibir ellas mismas o sus hijos una paliza. Algo semejante a lo que ocurr\u00eda no hace mucho en nuestro pa\u00eds, aunque de un modo m\u00e1s extremo en el que las mujeres casi son un objeto comercial y se dan a cambio de una dote. Sin embargo, est\u00e1 claro que tambi\u00e9n se da el caso contrario, en el que el marido quiere a la mujer y a los hijos. Es por este motivo por el que merece la pena, para darles una oportunidad, una salida que de otro modo no tendr\u00edan.<\/p>\n<p>De 4 a 5h d\u00e1bamos clase a los ni\u00f1os del pueblo. Como llegaban a la escuela acelerados, antes de entrar les hac\u00edamos hacer ejercicio, ya fueran flexiones o saltar o correr para relajarles un poco y que pudieran centrarse mejor. Con los ni\u00f1os hicimos una divisi\u00f3n en 4 niveles y nos repartimos las clases. Personalmente, eleg\u00ed el nivel m\u00e1s bajo ya que para m\u00ed eran los chicos que realmente m\u00e1s lo necesitaban. Ni\u00f1os de 7 a 11\/12 a\u00f1os que a\u00fan no sab\u00edan leer ni escribir con soltura, que se sab\u00edan las letras del abecedario de memoria en orden, pero a la vez eran incapaces de identificar las letras individualmente. Probablemente iba a ser un proyecto muy dif\u00edcil y ambicioso, pero decidimos dedicarnos a ense\u00f1arles desde 0. Cada d\u00eda hac\u00edamos unas pocas letras con el ligero inconveniente de que al d\u00eda siguiente algunos hab\u00edan olvidado las del d\u00eda anterior, ralentizando as\u00ed mucho el proceso. Para que lo afianzaran bien, al final de las clases hac\u00edamos juegos. Casi todos los d\u00edas nos qued\u00e1bamos con los ni\u00f1os que ve\u00edamos por debajo del nivel general de la clase. Ha sido un proceso frustrante con muchas dificultades, pero realmente hemos visto resultados positivos en gran parte de los chicos.<\/p>\n<p>Para entender su dificultad para aprender y la precariedad de su nivel, hay que entender tambi\u00e9n las condiciones en las que estudian. Normalmente en Etiop\u00eda los ni\u00f1os no son registrados y no se les da un nombre hasta que tienen 7 a\u00f1os. Esto se debe a que no se considera que vayan a sobrevivir hasta que han llegado a esta edad. Para la mentalidad occidental esta es una manera fr\u00eda de tratar a los ni\u00f1os, pero la mortalidad infantil est\u00e1 a la orden del d\u00eda en este pa\u00eds (que en la actualidad siempre se encuentra entre los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo) y esta es, en mi opini\u00f3n, una manera de reducir las secuelas psicol\u00f3gicas que inevitablemente te deja la muerte de un hijo.<\/p>\n<p>Sin embargo, si han tenido suerte, han podido asistir a alguna guarder\u00eda como esta de la misi\u00f3n. A los 7 a\u00f1os ingresan en el colegio con muchos otros ni\u00f1os y aqu\u00ed, oficialmente aprenden a leer y escribir, as\u00ed como matem\u00e1ticas y otras asignaturas. Extraoficialmente se podr\u00eda decir que les pasan de curso aunque muchos de ellos no aprendan nada, para tener de este modo unos niveles de escolarizaci\u00f3n m\u00e1s altos. Por este motivo muchos de ellos no tienen un rendimiento acad\u00e9mico excepcional, ya que no est\u00e1n en un ambiente estimulante para aprender y cargan ellos solos con la responsabilidad de salir adelante por su cuenta.<\/p>\n<p>Dada la falta de atenci\u00f3n que reciben en clase muchos ni\u00f1os, entre ellos los que estaban en el grupo m\u00e1s bajo, si no aprenden a leer y a escribir en estos momentos se quedar\u00e1n atr\u00e1s respecto al resto de la clase y ah\u00ed finalizar\u00eda su aprendizaje. Por ello es en estos niveles donde la necesidad es mayor. Darles una oportunidad a aquellos que no la han tenido, una oportunidad que todos nosotros hemos tenido y que no hay que dar por descontada.<\/p>\n<p>Una vez que termin\u00e1bamos las clases con los ni\u00f1os m\u00e1s rezagados del grupo volv\u00edamos a la misi\u00f3n donde normalmente impart\u00edamos clase a las ni\u00f1as que viven all\u00ed con las misioneras, cuyas edades estaban entre los 8 y los 15. Estas ni\u00f1as ten\u00edan historias familiares y circunstancias muy complicadas y a pesar de ello eran capaces de recibirte siempre con una sonrisa. Entre ellas para m\u00ed destac\u00f3 Marta, a la que ya hab\u00edamos conocido en el viaje de Addis Abeba a Andode, pero no contar\u00e9 aqu\u00ed su historia. Les d\u00e1bamos clase a la vez que nos divert\u00edamos con ellas contando historias y jugando en ingl\u00e9s. Ha sido un privilegio y un gusto para mi conocerlas y estar cerca de ellas.<\/p>\n<p>Los d\u00edas que Adriana nos reclamaba pod\u00e1bamos o nos encarg\u00e1bamos de echarle una mano en lo que pod\u00edamos con lo que nos dijera. Esto nos permiti\u00f3 acercarnos a las maneras rudimentarias de trabajar de los agricultores y de los constructores, que sin ning\u00fan tipo de maquinaria hac\u00edan todo tipo de cosas. No ten\u00edan tractores para arar el campo y en su lugar utilizaban vacas para poder as\u00ed plantar.\u00a0 Hac\u00edan el cemento en el suelo. Empleaban herramientas b\u00e1sicas. Tambi\u00e9n pudimos ver alguna de sus chapuzas, como la de montar un dep\u00f3sito de agua sobre una estructura que milagrosamente no hab\u00eda cedido a\u00fan pero que ya estaba doblada entera puesto que claramente no lo pod\u00eda soportar.<\/p>\n<p>Dentro de la misi\u00f3n se puede decir que las plantaciones van viento en popa. Se produce una cantidad muy grande de alimentos y esto se debe en gran medida al empe\u00f1o de las misioneras por demostrar a la gente local que se puede conseguir.<\/p>\n<p>Esta es otra de las trabas de este pa\u00eds. Todo hay que demostrarlo. Como he mencionado anteriormente, nunca han sido colonizados. Esto les hace de alguna manera ser reacios a todo aquello que venga del exterior. Mir\u00e1ndolo desde su punto de vista esto es absolutamente l\u00f3gico. Somos gente que vamos a su pa\u00eds, a su tierra una temporada y pretendemos ense\u00f1arles c\u00f3mo hacer las cosas, cambiar su manera de ser y de pensar por una que nosotros creemos que es mejor, una semejante a la nuestra.<\/p>\n<p>Por ello todo es m\u00e1s lento en Etiop\u00eda. A pesar de la fertilidad de la tierra, la agricultura no se explota a su m\u00e1ximo rendimiento, sino que se planta exclusivamente cuando llueve, quedando el resto del a\u00f1o desaprovechada. No conciben regar los cultivos. Esto vuelve a ser una cosa que tiene sentido si nos ponemos en sus zapatos. Caminar 3, 5 o incluso 7 km a un pozo en busca de agua con un bid\u00f3n de 50 litros a la espalda para luego verterla al suelo, no es algo ni pr\u00e1ctico ni evidente para ellos, como era de esperar. Yo tuve ocasi\u00f3n de experimentar esta situaci\u00f3n llev\u00e1ndole a una de las ni\u00f1as de 9 a\u00f1os de mi clase el bid\u00f3n de 20 litros y puedo asegurar que no es una experiencia placentera.<\/p>\n<p>Dadas estas circunstancias las misioneras intentan darles apoyo, educaci\u00f3n e infraestructuras construyendo pozos y realizando charlas de nutrici\u00f3n y salud. Adem\u00e1s tambi\u00e9n dan cursos de agricultura en los que incentivan a los agricultores locales a cambiar tanto su manera de cultivar como aquello que cultivan, y todo esto para que puedan producir m\u00e1s y mejor. Como ellas dicen, esto es una pescadilla que se muerde la cola. Para poder progresar necesitan educaci\u00f3n. Para poder darles una educaci\u00f3n tienen que estar nutridos y alimentados correctamente. Para poder estar nutridos necesitan que la agricultura funcione adecuadamente y con ello, puedan obtener excedentes que vender o almacenar para el resto del a\u00f1o. Para ello hacen falta infraestructuras como pozos. Y a su vez para esto hace falta progreso. A su vez, tambi\u00e9n cuentan con diversas cl\u00ednicas y centros de salud. Es un proceso lento e incluso a veces frustrante, seg\u00fan lo que yo he vivido, al que ellas han dedicado la vida y por ello son merecedoras de nuestro reconocimiento.<\/p>\n<p>La desnutrici\u00f3n, como era de suponer, es un frente abierto en la lucha de las misioneras. En los diversos centros que tienen pesan a ni\u00f1os y embarazadas, muchos de los cuales resultan estar en unas condiciones nefastas. Madres an\u00e9micas que dan a luz a ni\u00f1os que desde un primer momento ya van a tener un desarrollo tanto f\u00edsico como mental m\u00e1s lento. Esto ya es una losa en su camino. No puedo tratar este tema sin mencionar a Salomon y sus hermanos, a los que estuvimos dando de comer los \u00faltimos d\u00edas despu\u00e9s de clase. Para venir a clase Salomon y su hermano peque\u00f1o, Abraham, hac\u00edan una buena caminata desde un pueblo cercano (relativamente). Una vez finalizada la clase, devoraban lo que les hubi\u00e9ramos preparado y volv\u00edan a su casa, con el est\u00f3mago lleno y una sonrisa. Salomon siempre ha estado desnutrido (con 11 a\u00f1os pesa cerca de 20kg) y sus hermanos peque\u00f1os estuvieron en riesgo de muerte por desnutrici\u00f3n cuando apenas eran unos bebes. Todo esto a causa de la complejidad de su situaci\u00f3n familiar. Pudimos observar una mejor\u00eda en los ni\u00f1os, del primer d\u00eda al \u00faltimo. Al principio apenas hablaban ni se mov\u00edan. Para nuestra sorpresa, el \u00faltimo d\u00eda re\u00edan y hac\u00edan volteretas laterales y se un\u00edan al principio del ejercicio de las clases, flexiones incluidas. Espero que no fuera porque nos \u00edbamos al d\u00eda siguiente. Tambi\u00e9n tuvimos oportunidad de conocer a Belise y a su madre. Belise con 5 a\u00f1os sufr\u00eda de raquitismo. No encuentro palabras para describir su estado, yo nunca hab\u00eda visto una cosa igual.<\/p>\n<p>Otra de las cosas realmente chocantes del viaje fue el tema del Sida. En mi caso, siempre hab\u00eda o\u00eddo habar de esta enfermedad, pero nunca hab\u00eda llegado a conocer a alguien que la padeciera. Nada m\u00e1s llegar nos damos de bruces con la que es una de las tristes realidades del pa\u00eds. Incluso sabiendo la dificultad de su contagio, es un estigma que marca la vida de mucha gente. Si tienes sida te proporcionan tratamiento, pero, sin embargo, te pueden subir el alquiler, no te admiten en muchos colegios, la gente te desprecia\u2026 eres en definitiva inferior. Esto se debe en parte al desconocimiento de la gente respecto a las formas de contagio y a sus supersticiones. Los et\u00edopes en general son mas devotos que los europeos y buscan una motivaci\u00f3n religiosa para lo que les pasa, considerando por tanto el sida y dem\u00e1s enfermedades como una maldici\u00f3n o algo semejante.<\/p>\n<p>La labor de las misioneras en este lugar es en definitiva muy importante. Es admirable su entereza a la hora de soportar todas las tensiones y adversidades que les proporcionan las circunstancias del pa\u00eds. Hacen sin duda todo lo que est\u00e1 en su mano por ayudar a esa gente. Dan gratis lo que han recibido gratis, que es realmente la esencia de la cooperaci\u00f3n y del voluntariado. Siempre habr\u00e1 maneras de hacer mejor las cosas y ellas est\u00e1n totalmente abiertas a sugerencias y cr\u00edticas constructivas, que es algo muy destacable. Quieren mejorar en todo lo que hacen y aprovechar as\u00ed al m\u00e1ximo los limitados recursos de los que disponen.<\/p>\n<p>Para concluir, se trata de una experiencia que yo recomendar\u00eda a todo el mundo, pero s\u00ed es cierto que hay que tener un cierto perfil personal. Tienes que ir dispuesto a darlo todo y a sobrepasar las dificultades que se van a presentar con absoluta certeza, en mayor o menor magnitud. Desde el hecho de renunciar a tus comodidades hasta el ser capaz de reconocer una realidad tan dura como la que viven las personas de all\u00ed. Est\u00e1 claro que esto no es para todo el mundo porque no todo el mundo encaja las cosas igual o le da la misma importancia. Sin embargo, s\u00ed es cierto que cualquier persona que tenga el coraje y las ganas de adentrarse en un pa\u00eds como es Etiop\u00eda, recibir\u00e1 a cambio mucho m\u00e1s de lo que ha dado. Para m\u00ed ha sido un lujo poder llegar a conocer a las personas de Andode, que aunque no tuvieran mucho que ofrecer siempre estaban dispuestos a ayudarte en lo que pod\u00edan. Eso me recuerda al d\u00eda en que uno de los agricultores nos invit\u00f3 a su casa; viv\u00eda con su mujer y sus tres hijos en una casa de adobe y paja de 25 metros cuadrados y a\u00fan as\u00ed no le import\u00f3 nada que nosotros, con medio pueblo de ni\u00f1os a la espalda, entr\u00e1ramos y la ocup\u00e1ramos entera. Ahora que han pasado unos meses y puedo ver lo que he vivido con perspectiva, me doy realmente cuenta de lo rica que es espiritualmente \u00c1frica en comparaci\u00f3n con lo que lo es materialmente Europa. Toda experiencia queda muy bien reflejada en la expresi\u00f3n TIA (This Is Africa).<\/p>\n<p>Inevitablemente nos sale pensar qu\u00e9 habremos hecho nosotros para merecernos la vida que tenemos, de qu\u00e9 manera nos hemos ganado unos derechos y unos privilegios por nacer unos kil\u00f3metros m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Daniel Bodrato<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2862\" src=\"http:\/\/mcspa.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/2-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2863\" src=\"http:\/\/mcspa.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/3-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2864\" src=\"http:\/\/mcspa.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/4-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2866\" src=\"http:\/\/mcspa.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/daniel-1-e1506416555828-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/mcspa.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/daniel-1-e1506416555828-225x300.jpg 225w, https:\/\/mcspa.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/daniel-1-e1506416555828.jpg 690w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para entender lo que supone una experiencia en Etiop\u00eda primero hay que ponerse un poco en contexto. 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